Mira que tiene narices la cosa... hablando del calor, va y anoche se escacharró el motor del "eisí" de marras... (¿quién hace 'mal de ojo' por ahí... eh?) Menos mal que sabemos lo que hacemos y ya estamos fresquitos otra vez...
Un climatizador por estas tierras ayudaría... pero la verdad es que aquí tienen el asunto dominado, lo mismo que en Dinamarca tienen dominada la cuestión de la calefacción... (El año que viví en Copenhague... me pasé el invierno en manga corta... dentro de casa o de la oficina, claro... a la hora de salir era un pasada, que si jersey, encima de la chaquetita, con otra americana, y un abrigo de esos de los gordos... y las orejas bien tapadas...) (Cada vez que paso calor no tengo más que recordar los gélidos vientecillos de Store Kongensgade... y le doy gracias al dios Sol por ser tan pesadete...)