Well, Aja, you asked for it...

I wrote a few words here... I hope this is not too long, but at least will serve you good as an exercise, or drill for your Spanish... it is a drill for me, as I write freely in Spanish without having to translate anything and be true to “an original”. In this case, I am true to my own concept and/or communication that I want to communicate... Hope it helps you. If you have any question on any of my Spanish expressions, please feel free to ask...
Otherwise, here you have it.
Reverse culture shock...
Bueno, podría escribir una novela sobre ello, pero diré que después de vivir en Copenhague un año, y volver a Barcelona, me quedé “alucinado” con lo bonita que me pareció la ciudad... Una ciudad que conocía de haber vivido en ella unos 7 años, y de haberla visitado, viviendo cerca de ella otros 20 años...
A veces no valoramos lo que tenemos cerca, y al volver pude valorar y apreciar mucho más la riqueza cultural, artística, humana de una ciudad viva, dinámica, explosiva en su estética, serena y calmada, con sus defectos y sus problemas, pero una ciudad con un pulso que late y que muestra una energía vital y una creatividad más allá de lo que algunos turistas puedan ver... Luego he leído que algunos consideran a Barcelona “la Nueva York de España”... quizá sí... pero con mucha historia acumulada... mucho material estético y artístico... mucho potencial y
élan vital, si queremos usar un término bergsoniano...
Cuando he vuelto ha visitar “Barcino”, volviendo desde la cálida zona del sur de California, siempre me maravillo de la vida, de su gente, sus turistas, sus viejos y sus niños...
Las cosas cambian, la vida vive, pero hay algo que siempre perdura, es un espíritu imperecedero que se mantiene intacto, aunque las manifestaciones exteriores cambien... Sólo conozco culturas así llamadas “occidentales”...
París bien vale una misa. Que diría el rey converso. Pero aunque sólo he visitado la ciudad por un día, de paso, varias veces, tuve la suerte de pasar un mes trabajando allí... ¡Qué ciudad! ¡Qué maravilla! Aunque veas que el metro no siempre es maravilloso, la ciudad tiene una magia especial tiene una energía que emana hacia a ti y te hace interesarte... Y el “fillet mignon” es algo fuera de serie... Al volver a casa, mmmh, no hay mucho shock... conoces tu realidad de cada día, y quizá lo único que queda es unas ganas de volver al lugar del que sólo has podido tener una pequeña idea... en no más de 30 días...
¿Italia? Sólo la conozco de un par de semanas, pero Florencia es una ciudad (por encima de Venecia, de Roma y otras) con una magia especial, con algo más eterno y con una vibración más estética que la impresionante ciudad eterna... o la de las góndolas... ¿Por qué te enamoras de una ciudad y no de otra, aunque la otra tenga también cualidades especiales...?
Viena... ¡oh, Viena! ¿No son mágicos los tranvías rojos? ¿Las catedrales góticas y el palacio de Francisco José? ¿No es una ciudad mágica?
Y vuelvo a Copenhague... y ¿qué? ¿Shock? ¿Reverse shock? Europa, el viejo continente está acostumbrado al cambio... ¿lo está? ¿O es todo ‘permanente’?
Me voy a EE. UU. allí practicaré mi inglés... después de haber aprendido “Spaniglish, Frenchglish, Italianenglish, Daninglish, Germanglish...” all the people “talking” “British” with all the different accents and grammars... and... well...
Sí, llego a Los Ángeles, ahora voy a practicar inglés... y, ¿qué te parece? La gente en la calle habla hispano... los autobuses tienen “traducciones” al “español”. “Español” con unas comillas muy grandes: “prohibido jugar la radio” “favor de no hablar al conductor” “favor de no fumar”. ¡Vaya corrupción de mi querida lengua, de mi querido idioma! Y donde voy a trabajar, 24 personas vienen de Sudamérica, y sólo una persona es americana de origen... ¡Pues ahora si que voy a practicar inglés!
Oh yeah? –My a..!
Pero bueno, llega al punto de hablar con americanos, y de practicar... y Dios mío, ¿qué dicen? ¡No entiendo nada! Shock lingüístico... pero a todo nos acostumbramos.
Volver, volver, volver... No... yo creo que estoy curado de espanto. Quizá si me voy a China, a Corea, o a los Emiratos Árabes, quizá tenga un shock cultural, sobre todo por la incapacidad de comunicarme en chino o en árabe... Pero, aun así, creo que todo ser tiene la suficiente capacidad de valorar lo positivo, adaptarse a las situaciones y siempre tener un espíritu positivo...
Donde fueres, haz lo que vieres. When in Rome, do what Romans do...
En la medida en que seamos capaces de observar, podemos duplicar comportamientos, si nos gustan, podemos aprender de cada etapa de la vida, y podemos ayudarnos a nosotros mismos y a otros, a superar cualquier “shock” o impacto con el que nos encontremos...
Un verdadero shock, es el que tienen todavía los habitantes de Haití, ellos sí lo tienen claro... poder “disfrutar de un reverse culture shock” es un privilegio que no todo el mundo tiene... pero que todos deberían poder experimentar...
Poder ir por el mundo, por un mundo sin fronteras, ayudando a la gente y siendo ayudado, sería un sueño quizá utópico..., y poder comprender las diferencias entre las gentes, entre los pueblos y los individuos... Nadie, en la aldea global debería sentir ningún “shock”... Deberíamos poder comer mijo en Marruecos, pescado crudo en Japón, beber vodka en Moscú, un croissant con un café-au-lait en París, un cocidito madrileño y un pa amb tomaquet en el bar de l'Hospitalet de Llobregat... lo mismo que poder bailar rock-and-roll y tomarnos un té roiboss en Sudáfrica... deberíamos poder conocer nuestra aldea global, como la palma de nuestra mano... después de todo, esto no es más que un pequeño planeta en un océano de galaxias... ¿No deberíamos estar preparados para recibir un “impacto cultural” intergaláctico?
Bueno, no sé, yo sólo lo pregunto.